Entiendo perfectamente tu preocupación sobre cómo afecta la pandemia a los plazos de divorcio. La crisis sanitaria ha transformado radicalmente el funcionamiento de nuestros juzgados y, por ende, los tiempos de resolución de los procesos matrimoniales. Te prometo que en este artículo encontrarás información clara y actualizada sobre esta situación excepcional que estamos viviendo y cómo navegar por ella si estás considerando dar este importante paso.
El impacto del COVID-19 en los procedimientos de divorcio
Como abogado especializado en derecho de familia, he sido testigo directo de cómo la pandemia ha trastocado completamente el funcionamiento de la administración de justicia. Durante los primeros meses de la crisis sanitaria, asistimos a una paralización casi total de los juzgados, con la suspensión de plazos procesales establecida por el Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo.
Esta situación excepcional provocó un efecto dominó que aún hoy seguimos padeciendo. Los juzgados de familia, que ya soportaban una considerable carga de trabajo antes de la pandemia, se encontraron con un aluvión de casos pendientes tras el levantamiento de la suspensión de plazos el 4 de junio de 2020.
En mi experiencia, lo que antes podía resolverse en unos meses, ahora puede extenderse considerablemente. Un divorcio de mutuo acuerdo que solía tramitarse en aproximadamente 2-3 meses, actualmente puede demorarse entre 4-6 meses en muchos juzgados españoles. Y si hablamos de divorcios contenciosos, la situación es aún más complicada, pudiendo alargarse hasta 12-18 meses o incluso más.
Diferencias entre tipos de procedimientos durante la pandemia
- Divorcios de mutuo acuerdo: Han experimentado retrasos, pero siguen siendo la opción más rápida
- Divorcios contenciosos: Son los más afectados por la ralentización judicial
- Modificaciones de medidas: También sufren importantes dilaciones
- Medidas provisionales: Aunque deberían ser prioritarias, también experimentan retrasos
Estrategias para agilizar tu divorcio en tiempos de pandemia
Ante esta situación de colapso judicial, es fundamental adoptar estrategias que permitan agilizar los trámites en la medida de lo posible. La clave está en actuar con información y asesoramiento profesional desde el primer momento.
Una de las alternativas más eficaces para reducir los plazos es optar por la mediación familiar. Este método alternativo de resolución de conflictos permite a las partes, con la ayuda de un mediador profesional, alcanzar acuerdos satisfactorios sin necesidad de un largo proceso judicial. La mediación no solo agiliza los trámites, sino que también reduce la tensión emocional y favorece una mejor relación post-divorcio, algo especialmente importante cuando hay hijos en común.
Otra opción a considerar es el divorcio notarial, introducido por la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria. Este procedimiento permite tramitar el divorcio ante notario siempre que sea de mutuo acuerdo y no existan hijos menores de edad o personas con capacidad modificada judicialmente. La ventaja principal es que los plazos suelen ser mucho más breves que en la vía judicial.
Documentación necesaria para agilizar el proceso
Para evitar dilaciones innecesarias, es fundamental preparar toda la documentación requerida desde el inicio:
- Certificado literal de matrimonio (expedido en los últimos 3 meses)
- Certificados de nacimiento de los hijos (si los hubiera)
- Convenio regulador detallado y completo
- Documentación económica (nóminas, declaraciones de renta, extractos bancarios)
- Escrituras de propiedad de bienes inmuebles
- Certificado de empadronamiento
Los efectos de la digitalización judicial en los plazos de divorcio durante la pandemia
Un aspecto positivo que ha traído consigo la pandemia es la aceleración de la digitalización de la justicia. Los juzgados han implementado y mejorado sus sistemas de presentación telemática de escritos, celebración de vistas por videoconferencia y notificaciones electrónicas.
Esta transformación digital, aunque aún con limitaciones, está permitiendo que algunos trámites se agilicen. Por ejemplo, en muchos juzgados ya es posible presentar demandas y escritos de forma telemática a través de LexNET, evitando desplazamientos innecesarios. Asimismo, algunas vistas y comparecencias se están realizando por videoconferencia, lo que permite mayor flexibilidad en la agenda judicial.
Sin embargo, es importante señalar que la brecha digital sigue siendo un obstáculo para muchas personas. Aquellos que no tienen acceso a medios tecnológicos o carecen de habilidades digitales pueden encontrarse en situación de desventaja. Por ello, es fundamental contar con asesoramiento profesional que pueda guiarte en estos nuevos procedimientos.
Priorización de casos durante la crisis sanitaria
Los juzgados han establecido criterios de priorización para gestionar la sobrecarga de trabajo. Generalmente, se da preferencia a:
- Casos con violencia de género
- Asuntos que afecten a menores en situación de vulnerabilidad
- Medidas urgentes relacionadas con la pandemia (modificaciones de régimen de visitas o pensiones por ERTE o pérdida de empleo)
- Procedimientos iniciados antes del estado de alarma
Si tu caso se encuentra en alguna de estas categorías, es posible que se tramite con mayor celeridad. Lo recomendable es que tu abogado lo haga constar expresamente en la demanda o en escritos posteriores para que el juzgado lo tenga en consideración.
Modificaciones de medidas derivadas de la situación económica post-pandemia
La crisis económica provocada por la pandemia ha generado un aumento significativo de solicitudes de modificación de medidas, especialmente en lo relativo a pensiones alimenticias y compensatorias. Muchas personas han visto reducidos sus ingresos debido a ERTE, despidos o cierres de negocios, lo que ha afectado a su capacidad para hacer frente a las obligaciones económicas establecidas en convenios reguladores o sentencias anteriores a la pandemia.
Los tribunales están valorando estas circunstancias como un cambio sustancial de circunstancias que puede justificar la modificación de medidas, siempre que se acredite adecuadamente. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos procedimientos también están sufriendo retrasos considerables.
Te cuento lo que realmente funciona en estos casos: presentar una documentación exhaustiva que demuestre la nueva situación económica (certificados de empresa, resoluciones de ERTE, declaraciones de cese de actividad, etc.) y, siempre que sea posible, intentar llegar a un acuerdo con la otra parte para evitar un procedimiento contencioso que alargue aún más los plazos.
Custodia y régimen de visitas en tiempos de pandemia
Otro aspecto que ha generado numerosos conflictos durante la pandemia ha sido el cumplimiento de los regímenes de custodia y visitas. Las restricciones de movilidad, los confinamientos perimetrales y el temor al contagio han provocado situaciones complejas que han requerido la intervención judicial.
El Consejo General del Poder Judicial estableció que, como regla general, las medidas acordadas en los procedimientos de familia debían seguir cumpliéndose, considerando que los desplazamientos para recoger o entregar a los hijos estaban entre las excepciones permitidas durante el estado de alarma. No obstante, cada caso debe analizarse individualmente, valorando siempre el interés superior del menor.
Lo más importante es priorizar siempre el bienestar de los hijos, buscando soluciones consensuadas que minimicen el impacto emocional que esta situación puede causarles. En mi experiencia, aquellos progenitores que han sido capaces de mantener una comunicación fluida y cooperativa han evitado procedimientos judiciales innecesarios que, en las circunstancias actuales, pueden demorarse considerablemente.
Preguntas frecuentes sobre los plazos de divorcio durante la pandemia
¿Cuánto tiempo tarda actualmente un divorcio de mutuo acuerdo debido a la pandemia?
En la situación actual, un divorcio de mutuo acuerdo que antes de la pandemia podía resolverse en 2-3 meses, ahora puede tardar entre 4-6 meses, dependiendo del juzgado y la carga de trabajo que tenga. Si optas por la vía notarial (cuando no hay hijos menores), los plazos pueden reducirse considerablemente, resolviendo el asunto en aproximadamente 1 mes.
¿Es posible solicitar medidas urgentes si mi situación económica ha empeorado por la crisis del COVID-19?
Sí, es posible solicitar medidas urgentes si tu situación económica se ha visto gravemente afectada por la pandemia. Puedes presentar una solicitud de medidas provisionales previas o simultáneas a la demanda de modificación de medidas definitivas. Aunque estos procedimientos también están experimentando retrasos, los juzgados suelen darles prioridad cuando se acredita una situación de necesidad urgente.
¿Cómo puedo saber en qué estado se encuentra mi procedimiento de divorcio durante la pandemia?
La forma más efectiva es a través de tu abogado, quien puede consultar el estado del procedimiento mediante el sistema LexNET o contactando directamente con el juzgado. También puedes solicitar información en la Oficina de Atención al Ciudadano del juzgado correspondiente, aunque actualmente muchas funcionan con cita previa. Algunas comunidades autónomas disponen de portales online donde puedes consultar el estado de tu procedimiento con tu número de expediente.
Conclusión
La pandemia ha supuesto un desafío sin precedentes para nuestro sistema judicial, afectando significativamente a los plazos de divorcio y otros procedimientos de familia. Sin embargo, con la estrategia adecuada y el asesoramiento profesional correcto, es posible navegar por este complejo escenario de la manera más eficiente posible.
Si estás considerando iniciar un proceso de divorcio o te encuentras inmerso en uno, no dudes en buscar ayuda especializada. Un abogado experto en derecho de familia podrá orientarte sobre la mejor estrategia para tu caso concreto, teniendo en cuenta las circunstancias actuales y las particularidades de tu situación personal.
